Alquiler de Fincas: cuida tu felicidad

*Texto escrito por Dagoberto Garzon

¡Un muy cordial saludo, amigos de Fincas de turismo! Llevamos varios meses de pandemia en este 2020 y ya se nota por todos lados. Nuestro Alquiler de Fincas están engalanadas para cuando podamos volver a viajar. Es algo que deseamos, todos los que amamos esto.

Soñamos con volver a ver rostros  más amistosos, más bonachones, sonrisas, los abrazos, los reencuentros, la generosidad, los sentimientos y las emociones más bonitas son los fruto de encontrarnos en una finca, con todos nuestros seres queridos.

Estamos en una época en que prima la solidaridad, en casi todos lados, pero siempre están aquellos que buscan aprovecharse de la gente. Mientras la mayoría está en busca de la concordia, estas personas urden planes egoístas y maliciosos. Esta época también puede sacar lo peor de algunos.

El alquiler de fincas o casas campestres se presta mucho para este tipo de prácticas delictivas. En Fincas de turismo te ofrecemos unos sencillos consejos para evitar dolores de cabeza.

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Documentación reglamentaria al día

Si vas a contratar con una empresa de turismo cerciórate de que esté legalmente constituida. El certificado de existencia y representación legal emitido por la Cámara de Comercio es un primer filtro. Además, es fundamental que la compañía que te ofrece sus servicios cuente con el Registro Nacional de Turismo.

Este es un requisito que los prestadores de servicios turísticos deben cumplir para poder operar de acuerdo con las leyes colombianas. Si tienes dudas sobre la empresa con la que estás negociando, es mejor cerciorarse. Puedes consultar si cuenta con su Registro Nacional de Turismo en este sitio web.

Una oficina física

Además de comprobar que la empresa que te está ofreciendo sus servicios tiene su documentación en regla, es recomendable visitarla. En nuestros tiempos los negocios de carácter virtual están tomando ventaja, pero una cita en la oficina física cae muy bien. Estando en el lugar puedes corroborar que no se trate de un negocio ficticio.

Pocos timadores se tomarán el trabajo de tener una oficina física para una simple fachada. Además, la apariencia del lugar, la atención que allí recibas y el trato con los encargados serán elementos válidos para decidir. Un vistazo al lugar físico te dará razones para continuar adelante con el negocio o para pensarlo dos veces.

¡Cuidado con las ofertas!

Las empresas de turismo serias serán claras contigo desde el primer momento. Desconfía de los descuentos que parezcan demasiado atractivos. Generalmente, las estafas que usan este tipo de señuelo urgen al cliente para que realice el pago lo antes posible. Les interesa que deposites tu dinero de manera acelerada, «antes que caduque la oferta».

Caer en esta trampa es fácil, pero aquí la sabiduría popular es un importante baluarte de la sensatez. Recuerda el dicho de las abuelas «de eso tan bueno no dan tanto». Una promoción tan buena puede ser un engaño, especialmente si te exige tu dinero a toda prisa.

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