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Hoteles en Colombia

La necesidad de encontrar hospedaje en sitios distantes es tan antigua como el comercio. Aquellos que iban con sus mercancías de lugar en lugar debían soportar muchas incomodidades, peligros y dificultades en sus viajes. Recorrer grandes distancias para ofrecer su mercadería era, para muchos, una forma de subsistir bastante ardua. Los caminos polvorientos y apenas transitables debían ser sorteados una y otra vez para llegar a los poblados más apartados. Los recorridos solían tardar días, semanas o meses enteros. Era necesario estar preparado para lidiar con toda suerte de dificultades, imprevistos que nunca faltaban en el camino. Los contratiempos eran recurrentes y las soluciones no se podían dejar libradas al azar.

Del mismo modo, las condiciones habituales de los viajes debían ser tomadas en cuenta para no convertirlas en problemas adicionales. El clima, las jornadas de marcha, la distancia entre poblaciones, cada pequeño detalle era fundamental. Una distracción podía resultar funesta. Ser sorprendido por un fuerte temporal sin tener protección pondría en riesgo la mercancía, pero, además, la propia integridad. Una indumentaria mojada por un largo tiempo podía representar (en esas épocas) el preámbulo de una penosa enfermedad. La vida misma corría peligro constantemente. Los caminos desolados eran los rumbos favoritos de bandidos y salteadores. Permitirse un descuido, un descanso prolongado o una marcha forzada en la penumbra, implicaba un riesgo mortal.

Nada como el hogar…

Aventurarse por los caminos sinuosos de aquella época, era salir a enfrentar la vida o la muerte en su máxima expresión. La obligación de ir de poblado en poblado requería valentía, previsión, paciencia. Los alojamientos eran bastante precarios. En principio, los comerciantes solían dormir en el mismo lugar que sus mercancías y animales. Conseguir una posada para pasar la noche y alimentarse era, de por sí, un verdadero privilegio. Contar con un techo para resguardarse de las inclemencias del clima y los peligros de la noche era una gran ventaja. Salir era arriesgarse a no volver más, quienes emprendían esa aventura añoraban constantemente su casa, su hogar.

Por supuesto las cosas fueron cambiando con el tiempo. Los hospedajes se hicieron mejores cada vez. La atención y los servicios que se ofrecían fueron creciendo en calidad y cantidad. También los costos fueron elevándose. Con todo, la añoranza por el hogar no se desvanecía. Nada hay que nos dé tanta seguridad como el domicilio propio. Vamos por el mundo tratando de reproducir esa sensación de comodidad y serenidad que nos trae nuestra casa. No se trata solamente de los espacios que nos resultan conocidos y, por ello, agradables. El hogar es ese lugar que se nos antoja inolvidable, necesario, un espacio protegido contra la maraña del tiempo. El sitio que añoramos siempre.

Es de suponer que la calidez y seguridad que encontramos en nuestro hogar es lo que nos ata permanentemente a él. Saber que allí siempre seremos bien recibidos, que tendremos todas las comodidades y que estamos a salvo, nos hace felices. Sí, la felicidad puede ser así de simple. Tener ese lugar en todo el mundo al que puedes llamar hogar. Es un abrazo de la vida, uno del que no quisieras salir. Por eso, alejarse de casa y adaptarse a un sitio para pasar solo algunos días puede ser muy complejo. No son pocas las comodidades y los servicios que debe tener un alojamiento para que nos sintamos como en casa.

Como un segundo hogar

Como decíamos más arriba, los hospedajes fueron haciéndose cada vez mejores. La sofisticación trajo consigo mayor comodidad y esta, a su vez, precios elevados. Todavía hoy encontramos Hoteles en Colombia y en el mundo que son lujosísimos y cuyos precios son exorbitantes. No obstante, también se ha ido haciendo cada vez más común encontrar lugares extraordinarios a precios razonables. En no pocos casos, los costos de un buen hotel son realmente bajos. Hay unos cuantos Hoteles en Colombia que, además de ser muy buenos, ofrecen precios que son relativamente cómodos. Encontrar un lugar que nos brinde la comodidad, buen servicio y calidez que solo hallamos en casa es posible. Especialmente, descubrir que ese sitio no está sujeto a un presupuesto monumental, es una noticia bastante alentadora.

Hoteles en Colombia

En Fincas de turismo tenemos para ti ofertas de nuestros Hoteles en Colombia que no te puedes perder. Ciudades llenas de planes y lugares hermosos por visitar esperan para que las recorras. Tendrás la tranquilidad de contar con un magnífico alojamiento. Puedes estar seguro de sentirte en casa en cualquier lugar del país al que quieras ir de viaje. Los Hoteles en Colombia que te ofrecemos serán como un segundo hogar, tu familia y tú se sentirán en casa. No solo se trata de las innumerables comodidades y servicios que ofrecen nuestros Hoteles en Colombia, hay mucho más. El trato cordial, cálido y entrañable que recibirás es primordial. Porque, debemos admitirlo, sentirse en casa es también sentirse en familia.

No dejes de visitar nuestros preciosos Hoteles en Colombia. Te dejamos apenas un par de ejemplos de las ciudades en las que estamos, para que te antojes. ¿A dónde quieres ir primero?

Cartagena

La ciudad amurallada es una de las perlas del Caribe colombiano. Su rica herencia colonial se amalgama de forma impresionante con la ciudad innovadora y moderna en la que se convirtió. El paso de los años le ha sentado muy bien a la hermosa Cartagena, su belleza crece con el tiempo. Es uno de los destinos más apetecidos por propios y extranjeros debido a la gran cantidad de posibilidades que ofrece. Playa, historia, gastronomía, cultura, romanticismo, los planes en Cartagena parecen no tener límites.

Pregúntanos por nuestros hoteles en la ciudad heroica y disfruta de tu segundo hogar con vista al mar.

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Villa de Leyva

Y si de cultura colonial hablamos, no podemos dejar por fuera a esta preciosa ciudad boyacense. Su riqueza cultural queda evidenciada por la buena cantidad de museos y edificios de interés público que se pueden visitar. Además, cuenta con un par de museos paleontológicos para apreciar las huellas prehistóricas que quedaron en su territorio. Fósiles y cultura colonial son sus grandes atractivos, pero no los únicos. Sus impresionantes paisajes y lugares de turismo ecológico te robarán el aliento.

No dejes de visitar uno de los pueblos más bellos de nuestro país. Hospédate con todas las comodidades en nuestros hoteles allí.

Como en casa

Nuestros hoteles en Colombia están diseminados en las más diversas ciudades. De Bahía Solano a La Tebaida, de San Agustín a Puerto Triunfo. Las posibilidades son innumerables y lo mejor: como si estuvieras en tu propio hogar. Alista las maletas, elige tu destino y disfruta con Fincas de turismo.

Por: Dagoberto Garzón Q.

@Dagho82

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